“[El guionista] Salva Rubio es un nombre que no sonará entre el gran público pero que en los próximos años va a escucharse mucho y muy bien. Para hacernos una idea de su valía como guionista, este autor pluridisciplinar que le ha dado a la tecla en cine, televisión, animación, cómic, ensayo y novela, publica en pocas semanas el nuevo volumen de la prestigiosa serie Save the Cat! iniciada por Blake Snyder y considerada a nivel mundial como una de las más exitosas dentro de los libros de teoría de guion.

Le acompaña en Monet el dibujante Ricard Efa, que con El soldado (Norma) demostró su habilidad con los lápices y, principalmente, con el magistral uso de la acuarela para crear atmósferas únicas. En la presente obra, Efa no se queda en la comodidad de ese terreno conocido y se deja absorber por la obra del maestro Monet para impregnar todas las viñetas con el estilo del maestro parisino o con referencias de distinto orden que funcionan realmente bien en la mente del lector. Gracias a ese calculado esfuerzo, a través de las páginas no solo leemos sobre impresionismo, sino que lo vemos puesto en práctica en el acertado uso de una luz que lo fue todo en la obra de Monet. […]

Monet. Nómada de la luz cuenta con una estructura más cercana a la biografía clásica nacida del clásico momento recapitulativo durante la vejez, centrándose no solo en los momentos creativos del pintor, sino también en esos otros acontecimientos que llevaron al artista a componer las obras que le acabaron situando en un lugar destacable dentro de la historia de la pintura. El trabajo de documentación de Rubio es enorme —no por casualidad estudió Historia del Arte— y se puede observar tanto en el propio cómic como en la acertada sección final, donde se da cuenta de todas las obras que han ido pasando a lo largo de las páginas.

Es fácil sentir el mimo de los autores a la hora de presentar al protagonista, a todos los secundarios que fueron imprescindibles en su historia y sobre todo, a la hora de plasmar esas obras ya sea de forma directa o con guiños que convierten la lectura en todo un estimulante juego de búsqueda de referentes. Y por si alguien tuviera dudas sobre las licencias poéticas que puedan haber tomado —y con ello, de la posible falta de rigurosidad— la propia Fundación Claude Monet ha alabado la llegada del álbum a Francia, lo que debe ser una muy buena señal.”

José Valenzuela: “De lienzos a viñetas” (Jot Down)

 

EJEMPLO DE VIÑETA:  “LA GRENOUILLERE” (1869)

Monet: “Bain à la Grenouillère” (1869)
Renoir: “La Grenouillère” (1869)
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