1.-SEGUNDO CÍRCULO: MINOS.-

Miguel Angel: el Juicio Universal (detalle)

Así bajé del círculo primero
al segundo que menos lugar ciñe, 
y tanto más dolor, que al llanto mueve. (3)

Allí el horrible Minos rechinaba. 
A la entrada examina los pecados;
juzga y ordena según se relíe. (6)

Gustave Doré

Digo que cuando un alma mal nacida
llega delante, todo lo confiesa;
y aquel conocedor de los pecados (9)

ve el lugar del infierno que merece:
tantas veces se ciñe con la cola,
cuantos grados él quiere que sea echada. (12)

Ademollo: Minos

Siempre delante de él se encuentran muchos;
van esperando cada uno su juicio,
hablan y escuchan, después las arrojan. (15)

Giovanni di Paolo: Minos juzga a los condenados

«Oh tú que vienes al doloso albergue
-me dijo Minos en cuanto me vio,
dejando el acto de tan alto oficio-; (18)

mira cómo entras y de quién te fías:
no te engañe la anchura de la entrada.»
Y mi guía: «¿Por qué le gritas tanto? (21)

No le entorpezcas su fatal camino;
así se quiso allí donde se puede
lo que se quiere, y más no me preguntes.» (24)

W. Blake: Minos

 

2.-LOS LUJURIOSOS.-

Ahora comienzan las dolientes notas
a hacérseme sentir; y llego entonces
allí donde un gran llanto me golpea. (27)

Llegué a un lugar de todas luces mudo,
que mugía cual mar en la tormenta,
si los vientos contrarios le combaten. (30)

La borrasca infernal, que nunca cesa,
en su rapiña lleva a los espíritus;
volviendo y golpeando les acosa. (33)

Gustave Doré

Cuando llegan delante de la ruina,
allí los gritos, el llanto, el lamento;
allí blasfeman del poder divino. (36)

Comprendí que a tal clase de martirio
los lujuriosos eran condenados,
que la razón someten al deseo. (39)

Priamo della Quercia: Castigo de los lujuriosos; Paolo y Francesca

Y cual los estorninos forman de alas
en invierno bandada larga y prieta,
así aquel viento a los malos espiritus: (42)

arriba, abajo, acá y allí les lleva;
y ninguna esperanza les conforta,
no de descanso, mas de menor pena. (45)

Y cual las grullas cantando sus lays
largas hileras hacen en el aire,
así las vi venir lanzando ayes, (48)

W.Blake

a las sombras llevadas por el viento.
Y yo dije: «Maestro, quién son esas
gentes que el aire negro así castiga?» (51)

«La primera de la que las noticias
quieres saber –me dijo aquel entonces-
fue emperatriz sobre muchos idiomas. (54)

Se inclinó tanto al vicio de lujuria,
que la lascivia licitó en sus leyes,
para ocultar el asco al que era dada: (57)

Degas: Sémiramis construisant Babylone (1861)

Semíramis es ella, de quien dicen 
que sucediera a Nino y fue su esposa:
mandó en la tierra que el sultán gobierna. (60)

Guérin: Énée racontant à Didon les malheurs de la ville de Troie. (1815)

Se mató aquella otra, enamorada, 
traicionando el recuerdo de Siqueo;
la que sigue es Cleopatra lujuriosa. (63)

Gustave Moreau: Cleopatra (1887)

A Elena ve, por la que tanta víctima 
el tiempo se llevó, y ve al gran Aquiles 
que por Amor al cabo combatiera; (66)

Evelyn de Morgan: Helena de Troya

ve a Paris, a Tristán.» Y a más de mil 
sombras me señaló, y me nombró, a dedo,
que Amor de nuestra vida les privara. (69)

Leighton: Tristan and Isolde (19029

Y después de escuchar a mi maestro
nombrar a antiguas damas y caudillos,
les tuve pena, y casi me desmayo. (72)

 

 

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