3.-PAOLO Y FRANCESCA.-

Yo comencé: «Poeta, muy gustoso 
hablaría a esos dos que vienen juntos
y parecen al viento tan ligeros.» (75)

Gustave Doré

Y él a mí: «Los verás cuando ya estén
más cerca de nosotros; si les ruegas
en nombre de su amor, ellos vendrán.» (78)

Tan pronto como el viento allí los trajo
alcé la voz: «Oh almas afanadas,
hablad, si no os lo impiden, con nosotros.» (81)

Tal palomas llamadas del deseo,
al dulce nido con el ala alzada,
van por el viento del querer llevadas, (84)

ambos dejaron el grupo de Dido 
y en el aire malsano se acercaron,
tan fuerte fue mi grito afectuoso: (87)

Genelli: Paolo y Francesca

«Oh criatura graciosa y compasiva
que nos visitas por el aire perso 
a nosotras que el mundo ensangrentamos; (90)

si el Rey del Mundo fuese nuestro amigo
rogaríamos de él tu salvación,
ya que te apiada nuestro mal perverso. (93)

De lo que oír o lo que hablar os guste,
nosotros oiremos y hablaremos
mientras que el viento, como ahora, calle. (96)

La tierra en que nací está situada
en la Marina donde el Po desciende
y con sus afluentes se reúne. (99)

Klimt: Francesca da Rimini y Paolo (1890)

Amor, que al noble corazón se agarra,
a éste prendió de la bella persona
que me quitaron; aún me ofende el modo. (102)

Amor, que a todo amado a amar le obliga, 
prendió por éste en mí pasión tan fuerte 
que, como ves, aún no me abandona(105)

Macchiavelli: Paolo y Francesca

El Amor nos condujo a morir juntos,
y a aquel que nos mató Caína espera.» 
Estas palabras ellos nos dijeron. (108)

Gustave Doré

Cuando escuché a las almas doloridas
bajé el rostro y tan bajo lo tenía,
que el poeta me dijo al fin: «tQué piensas?» (111)

Al responderle comencé: «Qué pena,
cuánto dulce pensar, cuánto deseo,
a éstos condujo a paso tan dañoso.» (114)

Dante Gabriel Rossetti: Paolo and Francesca da Rimini (1855)

Después me volví a ellos y les dije,
y comencé: «Francesca, tus pesares
llorar me hacen triste y compasivo; (117)

dime, en la edad de los dulces suspiros
¿cómo o por qué el Amor os concedió
que conocieses tan turbios deseos?» (120)

Scheffer: Paolo y Francesca

Y repuso: «Ningún dolor más grande
que el de acordarse del tiempo dichoso
en la desgracia; y tu guía lo sabe. (123)

Mas si saber la primera raíz
de nuestro amor deseas de tal modo,
hablaré como aquel que llora y habla: (126)

Ademollo:, Paolo y Francesca

Leíamos un día por deleite,
cómo hería el amor a Lanzarote; 
solos los dos y sin recelo alguno. (129)

Muchas veces los ojos suspendieron
la lectura, y el rostro emblanquecía,
pero tan sólo nos venció un pasaje. (132)

Ingres: Paolo y Francesca

Al leer que la risa deseada 
era besada por tan gran amante,
éste, que de mí nunca ha de apartarse, (135)

Joseph Noel Paton: The Murder of Paolo and Francesca.(1901)

la boca me besó, todo él temblando.
Galeotto fue el libro y quien lo hizo;
no seguimos leyendo ya ese día.» (138)

Gustave Doré

Y mientras un espiritu así hablaba,
lloraba el otro, tal que de piedad
desfallecí como si me muriese;

Pinelli: El desmayo de Dante

y caí como un cuerpo muerto cae. (142)

Gustave Doré
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