1.-LA JUDECA: LOS TRAIDORES DE LOS BENEFACTORES.-

«Vexilla regis prodeunt inferni
contra nosotros, mira, pues, delante
-dijo el maestro- a ver si los distingues.»(3)

Como cuando una espesa niebla baja,
o se oscurece ya nuestro hemisferio,
girando lejos vemos un molino,(6)

Amos Nattini

una máquina tal creí ver entonces;
luego, por aquel viento, busqué abrigo
tras de mi guía, pues no hallé otra gruta.(9)

Ya estaba, y con terror lo pongo en verso,
donde todas las sombras se cubrían,
traspareciendo como paja en vidrio:(12)

Unas yacen; y están erguidas otras,
con la cabeza aquella o con las plantas;
otra, tal arco, el rostro a los pies vuelve.(15)

 

2.-LUCIFER.-

Cuando avanzamos ya lo suficiente,
que a mi maestro le plació mostrarme
la criatura que tuvo hermosa cara,(18)

se me puso delante y me detuvo,
«Mira a Dite -diciendo-, y mira el sitio
donde tendrás que armarte de valor.»(21)

Gustave Doré

De cómo me quedé helado y atónito,
no lo inquieras, lector, que no lo escribo,
porque cualquier hablar poco sería.(24)

Yo no morí, mas vivo no quedé:
piensa por ti, si algún ingenio tienes,
cual me puse, privado de ambas cosas.(27)

El monarca del doloroso reino,
del hielo aquel sacaba el pecho afuera;
y más con un gigante me comparo,(30)

Wlliam Blake

que los gigantes con sus brazos hacen:
mira pues cuánto debe ser el todo
que a semejante parte corresponde.(33)

Si igual de bello fue como ahora es feo,
y contra su hacedor alzó los ojos,
con razón de él nos viene cualquier luto.(36)

William Blake: Satan in the original glory

¡Qué asombro tan enorme me produjo
cuando vi su cabeza con tres caras!
Una delante, que era toda roja:(39)

las otras eran dos, a aquella unidas
por encima del uno y otro hombro,
y uníanse en el sitio de la cresta;(42)

entre amarilla y blanca la derecha
parecia; y la izquierda era tal los que
vienen de allí donde el Nilo discurre.(45)

Dante, Divina Commedia, Urbino and Ferrara 1477-1478 (Biblioteca Apostolica Vaticana, Urb.lat.365, fol. 93v)

 

Bajo las tres salía un gran par de alas,
tal como convenía a tanto pájaro:
velas de barco no vi nunca iguales.(48)

No eran plumosas, sino de murciélago
su aspecto; y de tal forma aleteaban,
que tres vientos de aquello se movían:(51)

por éstos congelábase el Cocito;
con seis ojos lloraba, y por tres barbas
corría el llanto y baba sanguinosa.(54)

 

3.-JUDAS, BRUTO Y CASIO.-

En cada boca hería con los dientes
a un pecador, como una agramadera,
tal que a los tres atormentaba a un tiempo.(57)

Al de delante, el morder no era nada
comparado a la espalda, que a zarpazos
toda la piel habíale arrancado.(60)

«Aquella alma que allí más pena sufre
-dijo el maestro- es Judas Iscariote,
con la cabeza dentro y piernas fuera.(63)

Giotto: El beso de Judas (1304)

De los que la cabeza afuera tienen,
quien de las negras fauces cuelga es Bruto:
-¡mirale retorcerse! ¡y nada dice!-(66)

Vincenzo Camuccini: La morte di Cesare (1804)

Casio es el otro, de aspecto membrudo.
Mas retorna la noche, y ya es la hora
de partir, porque todo ya hemos visto.»(69)

 

4.-DESCENSO DE LOS POETAS A TRAVES DEL CUERPO DE LUCIFER.-

Como él lo quiso, al cuello le abracé;
y escogió el tiempo y el lugar preciso,
y, al estar ya las alas bien abiertas,(72)

F. Scaramuzza

se sujetó de los peludos flancos:
y descendió después de pelo en pelo,
entre pelambre hirsuta y costra helada.(75)

F. Scaramuzza

Cuando nos encontramos donde el muslo
se ensancha y hace gruesas las caderas,
el guía, con fatiga y con angustia,(78)

Lucifer invertido, del Codex Altonensis.

la cabeza volvió hacia los zancajos,
y al pelo se agarró como quien sube,
tal que al infierno yo creí volver.(81)

«Cógete bien, ya que por esta escala
-dijo el maestro exhausto y jadeante
es preciso escapar de tantos males.»(84)L

Ilustración del canto XXXIV de Dantes Inferno, de un manuscrito en Roma, Biblioteca del Vaticano, Sra. Urb. Lat. 365, fol. 95v. Ferrara, 1474-1482.

Luego salió por el hueco de un risco,
y junto a éste me dejó sentado;
y puso junto a mí su pie prudente.(87)

Yo alcé los ojos, y pensé mirar
a Lucifer igual que lo dejamos,
y le vi con las piernas para arriba;(90)

Priano della Quercia

y si desconcertado me vi entonces,
el vulgo es quien lo piensa, pues no entiende
cuál es el trago que pasado había.(93)

«Ponte de pie -me dijo mi maestro-:
la ruta es larga y el camino es malo,
y el sol ya cae al medio de la tercia.»(96)

No era el lugar donde nos encontrábamos
pasillo de palacio, mas caverna
que poca luz y mal suelo tenía.(99)

 

5.-EXPLICACIÓN COSMOLÓGICA DE VIRGILIO.-

«Antes que del abismo yo me aparte,
maestro -dije cuando estuve en pie-,
por sacarme de error háblame un poco:(102)

¿Dónde está el hielo?, ¿y cómo éste se encuentra
tan boca abajo, y en tan poco tiempo,
de noche a día el sol ha caminado?»(105)

Mapa de la Divina Comedia

Y él me repuso: « Piensas todavía
que estás allí en el centro, en que agarré
el pelo del gusano que perfora(108)

el mundo: allí estuviste en la bajada;
cuando yo me volví, cruzaste el punto
en que converge el peso de ambas partes:(111)

y has alcanzado ya el otro hemisferio
que es contrario de aquel que la gran seca
recubre, en cuya cima consumido(114)

fue el hombre que nació y vivió sin culpa;
tienes los pies sobre la breve esfera
que a la Judea forma la otra cara.(117)

Aquí es mañana, cuando allí es de noche:
y aquél, que fue escalera con su pelo,
aún se encuentra plantado igual que antes.(120)

Del cielo se arrojó por esta parte;
y la tierra que aquí antes se extendía,
por miedo a él, del mar hizo su velo,(123)

y al hemisferio nuestro vino; y puede
que por huir dejara este vacío
eso que allí se ve, y arriba se alza.»(126)

 

6.-ASCENSO A LAS ANTÍPODAS DEL INFIERNO.-

Un lugar hay de Belcebú alejado
tanto cuanto la cárcava se alarga,
que el sonido denota, y no la vista,(129)

de un arroyuelo que hasta allí desciende
por el hueco de un risco, al que perfora
su curso retorcido y sin pendiente.(132)

Mi guía y yo por esa oculta senda
fuimos para volver al claro mundo;
y sin preocupación de descansar,(135)

Gustave Doré

subimos, él primero y yo después,
hasta que nos dejó mirar el cielo
un agujero, por el cual salimos
a contemplar de nuevo las estrellas.(139)

Gustave Doré

 

Anuncis