1.-INVECTIVA CONTRA LA AVARICIA.-

¡Maldita seas tú, oh antigua loba,
que más que el resto de las bestias matas,
a causa de tus hambres desmedidas!

¡Oh, cielo, que se cree que cuando gira
puede cambiar las leyes de aquí abajo!,
¿cuándo vendrá quien a ésta le haga huir?

Gustave Dore: La loba (detalle)

 

2.-EJEMPLOS DE POBREZA Y LIBERALIDAD.-

A paso lento y corto caminábamos,
atento yo a las sombras, que sentía
llorar piadosamente y lamentarse

y por ventura oí. «¡Dulce María
clamar así en el llanto ante nosotros,
como hace una mujer que esté pariendo;

y que seguía- «Fuiste tú tan pobre
cuanto se puede ver por el cobijo
donte tu santa carga depusiste.»

GUIDO DE SIENA: Natividad (1270)

Oí seguidamente: «Oh buen Fabricio,
antes virtud quisiste en la pobreza,
que gran riqueza poseer vicioso.»

Estas palabras tanto me placían,
que avancé un poco más por conocer
a aquel que parecía proferirlas.

Ferdinand Bol: Pirro e Fabrício (1656)

Aquel hablaba aún del generoso
trato de Nicolás con las doncellas
para guardar su juventud honesta.

FRA ANGELICO: La historia de San Nicolás: dándole una dote a tres chicas pobres (1447)

 

3.-UGO CAPETO.-

Yo fui raíz de aquella mala planta
que la tierra cristiana ha ensombrecido,
tal que buen fruto rara vez se coge.

Mas si Duay y Gante, Lila y Brujas
pudieran, su venganza encontrarían;
yo la suplico a aquel que todo juzga.

Hugo Capeto fui llamado abajo;
de mí nacieron Felipes y Luises
por quien Francia regida fue de nuevo.

De un carnicero de París fui hijo:
al extinguirse ya los viejos reyes,
salvo el que en paños grises envolvieron,

me encontré entre las manos con las riendas
del gobierno, y con tanto poderío
adquirido, y con tantos partidarios,

que a la corona viuda promovida
fue la cabeza de mi hijo, el cual
hizo nacer los consagrados huesos.

 

4.-TERREMOTO Y CANTO DEL ‘GLORIA’.-

Nos habíamos ya ido de su lado,
procurando avanzar en el camino
lo que nuestros recursos permitían,

cuando escuché, como si algo se hundiera,
temblar el monte, y me asaltó tal frío
como le asalta a aquel que va a la muerte.

Dalí: El Avaro (1960)

Luego un clamor se oyó por todas partes
tal, que el maestro se volvió hacia mí
«Mientras te guíe –dijo- no te asustes.»

‘Gloria in excelsis’ tutti ‘Deo’ 
decían, por lo que escuché, de cerca,
y pude comprender lo que gritaban.

Suspendidos e inmóviles estábamos,
igual que los pastores al oírlo,
hasta que terminó el temblor y el canto.

 

Anuncis